El poder de la miel para ayudar a curar las heridas era conocido
por los antiguos egipcios desde hace varios miles de años. Y en las últimas dos
guerras mundiales, se utilizaron emplastos con miel para ayudar al proceso
curativo de las heridas de los soldados. Sin embargo, el surgimiento de los
antibióticos substituyó a este remedio casero. En los hospitales, actualmente,
los médicos se enfrentan a gérmenes que son resistentes a muchos de los
antibióticos existentes. En consecuencia, el uso médico de la miel está
comenzando a ser nuevamente atractivo en el tratamiento de heridas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario